
¿Te ha pasado?
- gabrielwritting
- 16 feb
- 2 Min. de lectura
¿Te ha pasado?
Una de las cosas que más escuchamos en casi todas las iglesias es:
“Oremos…” (y no “recemos”).
Pero… ¿qué es realmente ORAR?
¿Y cómo lo hago si siento que no sé orar?
A veces me quedo en silencio, escuchando a mi comunidad, al Pastor o a algún hermano que ora con palabras tan seguras…y pienso: yo no sé hacerlo así.
Por eso quiero explicarlo de la forma más sencilla posible, como si fuera la primera vez en tu vida.
¿Qué es ORAR en realidad?
Orar es hablar con Dios como hablas con alguien real.
No es:
hablar bonito
usar palabras bíblicas
sonar espiritual
cerrar los ojos a fuerza
¡No!
Es simplemente:
👉 decirle a Dios lo qué te pasa
👉 escuchar en silencio un momento
👉 confiar en que Él está ahí
¡Nada más!
Entonces… ¿cómo se ora si no sé?
La forma más sencilla del mundo.
Sin teología complicada. Sin teoría. Solo práctica.
Hagámoslo juntos:
La oración más simple tiene 4 pasos:
1️⃣ SALUDA A DIOS
Como empezarías cualquier conversación.
“Dios… aquí estoy.”
“Padre… no sé bien cómo hacer esto.”
“Señor… quiero hablar contigo.”
Así no más.
2️⃣ DI LO QUE TE PASA HOY
No lo que debería pasar. Lo que realmente te pasa.
“Estoy cansado.” “Me siento confundido.” “Tengo miedo.”
“Gracias por hoy.”
No hay forma correcta. Solo honestidad.
3️⃣ PIDE ALGO SENCILLO
Sin discursos. Sin promesas.
“Ayúdame hoy.” “Dame paz.” “Enséñame.”
“Acompáñame.”
4️⃣ QUÉDATE UN MOMENTO EN SILENCIO
No porque “toca”. Sino porque estás con Él.
30 segundos bastan.
Eso ya es orar.
Intentémoslo:
Una oración real de principiante
Si quieres empezar hoy, puedes decir esto:
“Dios… aquí estoy. No sé bien cómo orar, pero quiero aprender.
Hoy me siento así: (di lo que sea real).
Te pido que me acompañes en este día.
Enséñame a confiar en ti.
Amén.”
Eso ya es oración verdadera. No necesitas más.
Algo importante
Dios no espera que sepas orar. Es como aprender a caminar. Nadie le pide a un niño que corra el primer día.
Orar se aprende orando, aunque al principio parezca torpe.
Con el tiempo deja de sentirse extraño… y se vuelve “hablar fluidamente” con Él.
Comentarios