Provocadores de Milagros
- gabrielwritting
- 26 ene 2025
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26/01/2025
Como introducción seria de utilidad definir el concepto de
"Provocar" que significa incitar, estimular o motivar a alguien (o algo) a realizar una acción o reacción determinada. Pero debe diferenciarse de "Ocasionar" (causar o producir algo) que implica que suceda de manera indirecta o accidental.
“Provocar” conlleva una intención o un propósito detrás de la acción. Así, en el contexto de la fe y la espiritualidad, un "provocador" es alguien que nos inspira a buscar a Dios, a profundizar en nuestra fe o a tomar una decisión que puede tener un impacto significativo y creer en la posibilidad de un milagro en nuestra vida.
En Marcos 5:25 y Mateo 9:20, (Lucas 8:43-48) se nos presenta la conocida historia de la mujer que había estado enferma con hemorragia vaginal durante doce años. (Y que a pesar de haber intentado todo tipo de tratamientos y gastado todos sus recursos, no había encontrado alivio alguno). El primer PUNTO CLAVE aquí es: "Porque había oído hablar de Jesús…” “y tocó su manto, creyendo que si lo hacía, sería sanada”. Ella no necesitó insistencia, repetición, explicación, etcétera para ser convencida y motivar que fuera al encuentro de Jesús.
La acción de la mujer de tocar el manto de Jesús fue más que un simple gesto físico. Representó la profunda necesidad espiritual de conexión con Dios. La mujer estaba desesperada, pero no había perdido la fe. SEGUNDO PUNTO CLAVE: Ella sabía profundamente que Jesús era el único que podía sanarla, y estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para alcanzarlo. ¿Qué tanto nos parecemos a ella? ¿Qué tan desesperados estamos de establecer una conexión con Dios y ser sanados? ¿Estamos dispuestos también a hacer cualquier cosa para ello?
Al tocar el manto de Jesús, buscaba una renovación espiritual. Pero sin evento físico (la curación) no hubiera sido entendido. Ella buscaba la conexión con el poder divino que fluía y sigue fluyendo a través de Jesús.
En este sentido, para ser mas precisos ”TOCAR A JESUS" significa: Buscar una conexión profunda con Dios, no conformarse simplemente con escuchar sobre Jesús o verlo desde la distancia sino querer una experiencia personal y directa con Él.
Crear un espacio para la fe. Entender que la Fe es una acción, no solo una creencia.
Soltar el control y confiar en Dios. Recibir la gracia y el poder de Dios. En las Escrituras dicen como al tocar el manto de Jesús, la mujer recibió la gracia y el poder de Dios. Esto nos recuerda que la gracia de Dios es disponible para todos los que buscan una conexión con Él.
Pero hay algo más. Seamos “Provocadores”, el elemento catalizador del milagro, del evento, del favor, de la transformación. Nuestra fe, nuestra acción, nuestra disposición a soltar el control y confiar en Dios, son los elementos que permiten que el milagro suceda no solo para nosotros, sino para los demás, para ls que nos rodean.
Somos el conducto, el propósito de Dios. Dios nos ha creado para que seamos sus instrumentos en la tierra, para que llevemos a cabo su voluntad y su propósito.
La Fe, la Emunáh, son la clave, la contraseña, y la llave que permite o atrae la gracia. La fe es lo que nos permite acceder a la gracia de Dios, es lo que nos permite recibir la sanidad, la restauración y la transformación que necesitamos.
En conclusión, “Provocar el milagro” y "tocar a Jesús" espiritualmente significa buscar una conexión profunda con Dios, crear un espacio para la fe, soltar el control y confiar en Dios, y recibir la gracia y el poder de Dios. Pero también significa reconocer que somos el elemento catalizador del milagro, que somos el conducto y el propósito de Dios, y que la fe es la clave que permite o atrae la gracia. Al entender y aplicar estos conceptos, podemos experimentar la transformación y la sanidad que necesitamos en nuestras vidas.
OREMOS JUNTOS
"Padre celestial, en el nombre de Jesucristo tu hijo, te pedimos que nos llenes de tu Espíritu Santo y nos conviertas en PROVOCADORES del milagro, del propósito y la obra de tu reino en nuestras vidas.
Fortalece nuestra fe para creer en lo imposible, valentía para tomar la iniciativa y perseverancia para seguir adelante en tu camino.
Que nuestra conexión contigo sea fuerte y profunda, y que nuestra vida sea un reflejo de tu amor, tu gracia y tu poder.
En el nombre poderoso de Jesús, que vive y Reina hasta la Eternidad, Amén."
¡Que esta oración sea un punto de partida para que seamos provocadores del milagro y la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas!

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